Mostrando entradas con la etiqueta drama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta drama. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de mayo de 2010

Welcome

TÍTULO ORIGINAL: Welcome

DIRECTOR: Philippe Lioret

NACIONALIDAD: Francia

AÑO: 2009

DURACIÓN: 110’


Da gusto este cine que sigue cultivando los sentimientos y emociones más sinceras. Los ejes que articulan al hombre de modo más profundo y auténtico, el amor y la muerte, los motivos sinceros, primarios que mueven el mundo, confeccionan esta película francesa de Philippe Lioret.


Aunque habitualmente se vincule el cine del país vecino a un estilo de arte y ensayo, denso, sin historia ni estructura y aburrido por descontado, la calidad de sus producciones va de bien en mejor. Welcome es un ejemplo reciente de cómo contar una historia con honradez, delicadeza y sensibilidad sobre el amor sin fronteras que hace atravesar al protagonista muchas entre Iraq e Inglaterra donde vive su novia.


Cuando Bilal (Firat Ayverdi), un joven kurdo de diecisiete años, llega a Calais, el último paso para alcanzar Londres donde vive Mina (Derya Ayverdi) y le pillan escondido en un camión para pasar en ferry, no se resigna. Empieza a entrenarse en una piscina para cruzar a nado el Canal de la Mancha, y Simon (Vicent Lindon), el dueño, le ayuda y acoge en su casa, poniéndose en peligro al estar prohibido dar asilo a ilegales, mientras intenta reconquistar a su exmujer. La película está rodada con sobriedad, sin excesos, y con la contención en lo sentimental que le aleja de melodramatismos. El actor Vicent Lindon encarna perfectamente todas estas virtudes de la cinta, hace una interpretación colosal por lo realista y moderado de un personaje que atraviesa una crisis personal importante. Además de lo puro del mensaje, el amor que supera todas las barreras, de la distancia, el idioma, el tiempo, la familia… Tanto por el chico kurdo como por el profesor, quienes establecen una relación filial, de padre a hijo.


Hecha con sutileza, conmueve y conforta al espectador por su humanidad. Aparte de la carga de crítica al sistema por la marginación racial, este drama francés es principalmente una historia de superación, de amor, de amistad y de esperanza que espolea a todos los que tenemos sueños.


NOTA: 9



viernes, 12 de febrero de 2010

The Lovely Bones

TÍTULO ORIGINAL: The lovely bones

DIRECTOR: Peter Jackson

NACIONALIDAD: Nueva Zelanda

AÑO: 2009

DURACIÓN: 120’


The Lovely Bones es un dramón. Hasta ahí bien. Pero es que es muy sorprendente que Peter Jackson, el que hace una década dirigía la épica El señor de los anillos y hace dos era el rey del gore, se haya pasado a un cine de klínex tan sensiblero. De vuelta a su Nueva Zelanda natal, adapta la novela de Alice Sebold sobre la desaparición de una chica de en los años setenta, violada y asesinada por un vecino psicópata.


Susie Salmon (Saoirse Ronan, la niña de Expiación) tiene catorce años, una familia estupenda, sus padres son Mark Wahlberg y Rachel Weisz, su abuela Susan Sarandon y va a tener una cita con el chico que le gusta. No se puede pedir más. Pero la cosa se troncha cuando el vecino de enfrente le “invita” a ver un refugio que ha construido para que jueguen los chicos del barrio. El vecino es Stanley Tucci en una interpretación soberbia como hace con todos sus trabajos, una obra de artesanía y mimetismo casi tan obsesiva como el papel que le toca representar. Tras su muerte, la pequeña Susie seguirá presente en la vida de sus seres queridos, acompañándolos en los momentos más especiales y en sus pesquisas por averiguar qué fue lo que pasó.


A pesar del detenimiento que tiene en las escenas familiares y en la presentación de personajes, que se puede hacer un poquito lentita, se agradece la mera insinuación de las partes escabrosas, que podían haber sido muy explícitas, más aún conociendo al (ex)gordo Peter. La lástima es que, a pesar de que la historia es emocionalmente densa y muy humana, la estropean las escenas del limbo en el que se queda flotando Susie. Escenas dignas de anuncio de compresas en plan Ausonia o Evax con eslóganes del tipo “me siento bien” o “porque soy mujer” mientras aparece un mundo de colorines y fantasía que bien podría ser proyectado en 3D con el título de “El maravilloso mundo de los sueños” o algo parecido. Rompe muchísimo y resta verosimilitud a lo que es el dolor y los sentimientos de los “vivos”. Al final resulta que los momentos más interesantes e intrigantes son en los que se ve urdir al asesino sus planes, más que lo que tiene que ver con la familia, más rosita y empalagoso.


Un melodrama con tintes escatológicos, excesivamente ñoño y lacrimógeno, en el que brilla con especial intensidad Stanley Tucci, primus inter pares en un reparto de impresión. Está nominado a mejor actor secundario en los Óscars y no me extrañaría nada que se lo dieran, aunque acabo de ver que compite con Christoph Waltz, el coronel Landa de Malditos Bastardos ¡Eso son palabras mayores!


NOTA: 6



domingo, 17 de enero de 2010

Up in the air

TÍTULO ORIGINAL: Up in the air

DIRECTOR: Jason Reitman

NACIONALIDAD: EEUU

AÑO: 2009

DURACIÓN: 109’


Up in the air, sí, y también down on Earth. El filme de George Clooney nominado a seis Globos de Oro, se balancea entre la comedia y el drama de un hombre de negocios apátrida y desarraigado que ve como los acontecimientos hacen tambalearse sus esquemas vitales.


Ryan Bingham (George Clooney) pasa la mayor parte del tiempo viajando de un punto a otro de los Estados Unidos contratado por empresas para despedir a sus empleados sin que los directivos se manchen las manos. En uno de sus viajes conocerá a Alex, asidua viajera también y con la que empieza un particular romance basado en sus coincidencias laborales. Esto justo antes de que el estilo de vida de Ryan se vea amenazado por las ideas de la nueva compañera de empresa, la joven Natalie (Anna Kendrick) que pretende instalar un sistema de despido por videoconferencia. Ryan tratará de impedirlo, y mientras duran las negociaciones burocráticas, se dedicará a ser su mentor sobre el terreno y compañero de vuelos. Entonces, recibe la noticia de que su hermana está a punto de casarse…


Me fascina el realismo con el que está contada esta historia. Rechaza la tentación de hacer del protagonista un Casanova pagado de sí mismo completamente superficial, para retratar con sinceridad a una persona que ha hecho de su trabajo su lifestyle, desapegado del mundo y la familia, y con un miedo cerval al compromiso. Un papel que pocos habrían podido encarnar como George Clooney, con su media sonrisa y mirada de seductor incorregible, no en vano en la vida real nunca se ha casado y ha andado como un verso suelto.


Es curioso como, a pesar de la inmadurez que rezuman varios de los personajes, la películas es muy madura, será por la honestidad que hay puesta en ello, sin autocomplacencias. Muy importante es la irrupción de Natalie en la vida de Ryan, una persona con valores y aspiraciones idealistas, que hará que nuestro nómada empiece a plantearse las cosas de otra forma, todo fluyendo con naturalidad gracias a un guión perfectamente engrasado.


Dadas las brutales tasas de paro que asolan medio mundo (especialmente en EEUU y en España ni te cuento), la película puede hurgar en la llaga de muchos, teniendo en cuenta que George se dedica a despedir al personal. Puede ser doblemente hiriente que para el parado medio, quien encuentra en el cine uno de los pocos ocios asequibles, le pegue esta bofetada recordándole en todo momento su situación. Prueba de que su director, Jason Reitman, no se amilana ante temas comprometidos, como ya demostró al rodar Gracias por fumar, sobre las prohibiciones del tabaco y Juno que trata sin paliativos el embarazo adolescente.


Deja regusto amargo esta delicia alejada de los prototipos enlatados de la gran industria de Hollywood, una ligera nostalgia y la satisfacción de ver buen cine.


NOTA: 9

FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 22 de enero de 2010



lunes, 28 de diciembre de 2009

Un tipo serio

TÍTULO ORIGINAL: A serious man

DIRECTOR: Joel y Ethan Coen

NACIONALIDAD: EEUU

AÑO: 2009

DURACIÓN: 105’


Si les quedaba algo de esperanza por la vida y el ser humano, los Coen se han desembarazado de ella por fin, con cinismo e ironía, en una negrísima comedia cuyo título ya es una invitación a la sonrisa, porque conociendo a estos cineastas, lo último que podemos pensar es que se trate de un producto serio.


Larry Gopnick (Michael Stuhlbarg) es un judío de edad media que vive en el típico barrio residencial estadounidense de los años sesenta. Larry tratará de guardar las formas y buscarle el sentido a sus circunstancias en el momento en que su mundo alrededor empieza a desmoronarse. Resulta bastante cómica la actitud del protagonista, siempre digna afrontando los problemas que le surgen tanto en casa como en su trabajo como profesor de física: su mujer quiere divorciarse de manera amistosa, su hija no va al colegio, su hermano vive con ellos como un parásito enfermo, su hijo tiene continuos problemas en clase, un alumno trata de sobornarle para aprobar… Trata de salir de su crisis acudiendo a distintos rabinos que arrojen un poco de luz sobre su complicada y muchas veces absurda situación, pero sólo parlotean y le sueltan discursos enlatados. Una revisión de la infancia de estos hermanos Coen que crecieron en un ambiente parecido, en una comunidad judía, de la que se muestran muy descreídos. Como si la única salida fuera la resignación, la solución a una existencia desgraciada se reduce al humor y la nada. Es muy reveladora la escena en la que uno de los rabinos le cuenta la historia de una inscripción en hebreo en los dientes de un gentil, para no llegar a ninguna conclusión. No la hay. Si acaso, nos podemos remitir al principio de la peli, una especie de fábula judía como posible origen remoto supersticioso de los males de Larry. Se nota que los Coen quieren llevar al extremo su afición a los planos fijos de caretos detrás de mesas o mostradores que no pueden dar atención a las súplicas del protagonista, insensibles y caricaturizados. Me parece que incluso abusan de esas escenas, lentas y alargadas, llevadas al paroxismo, que muchas veces resultan aburridas, como el conjunto de la película, que creo que plantea dilemas religiosos localistas y sectarios, casi siempre sobre el judaísmo, poco interesantes, mal enfocados y ajenos a la conciencia del público.


En la línea hiperbólica de sus directores, los intérpretes sacan su vena más afectada para caracterizar a sus personajes, no en vano, la mayoría son desconocidos y traídos del mundo del teatro. El hermano, Arthur (Richard Kind), tiene poco papel para el buen trabajo que desempeña y el amante de la mujer, Sy (Fred Melamed) está enorme en su papel de snob tranquilo y muy considerado con Larry.


Nihilista, desconsolada e indiferente, la última de los Coen es material íntimo y personal, que hace soñar a veces con Barton Fink, sin su frescura ni historia, para preguntarse los realizadores por sus orígenes y de paso parodiarlos un poquito. Transmite desolación, especialmente ese final abierto y agobiante, tanto mejor en cuanto viene de improviso.


NOTA: 5


FECHA DE ESTRENO (España): 8 de enero de 2010